
Quizá no exista, quizá pida demasiado y la exigencia nubla mi parte irracional. Quizá me sea imposible dejarme llevar o moverme en terrenos desconocidos, terrenos manipulados por el destino que no están gobernados por leyes matemáticas o normas escritas previamente.
Puede que simplemente tenga miedo a que me engullan esas arenas movedizas, miedo a desear con todas mis fuerzas que lo hagan, que me alejen de una realidad que no puedo entender.
Pero insisto, éste no es el momento. No es momento de preguntas ni de explicaciones, ni siquiera siento que sea el momento de pedir perdón. Ahora no me vale hablar, ni llorar, ni tan siquiera gritar de rabia...
No lo haré, no haré absolutamente nada.
Únicamente voy a empezar a buscarme y a intentar ser la persona de antes, porque no la encuentro y ya empiezo a notar su ausencia...
Hace tiempo que dices - Maldita Nerea
...Cinco minutos pa' amanecer y sigo escondido entre las dudas y las mitades que me han elegido...
Bon voyage!