
Los días pasan deprisa, aunque no lo suficiente. Siento que necesito correr, esquivarlos para que no se me atraganten. Necesito acelerar el tiempo y aplastar esta ansiedad que se despierta en mí cada vez que pienso en ti.
El pasado ha vuelto una vez más a mi vida, reconozco que he tirado de él hasta acercarlo, hasta volver a recordarnos. Mas me he dado cuenta de que no fue nuestro momento. No vale engañarse, las cosas son o no son y no merece la pena forzar algo cuyo final se sabe de antemano. Y lo sabes.
Pero volviendo al presente, a mi bipolaridad y a ti, en ocasiones, dudo acerca de qué es lo que tenemos entre manos. Sé que es difícil e intento sujetarlo con fuerza para que no se caiga, para que no se resbale y se rompa haciéndose añicos. Muchas veces me ahogo pensando en este posible absurdo, porque no le veo salida, porque quizá tuve que alejarme en su momento y no lo hice.
Mas luego apareces de nuevo, tú y tu voz. Te vas metiendo dentro de mí, llenas mi cabeza, mis palabras sobre el papel. Sin querer he vuelto a cambiarme de bando, sin saber cómo me has arrastrado hasta ese cielo azul.
No sé cuánto durará esta sensación, esta paz en la que floto. Quizá hasta que te vuelva a sentir lejos, hasta que ese azul se desgaste y sólo quede el blanco de las nubes.
Es importante - Despistaos
...Es importante saber que soy yo en la que piensas cada noche al acostarte...
Bon voyage!