Están aceleradas, exhaustas y llenas de vida, mas no tienen intención de huir ni de salir corriendo.

Exactamente así me siento cuando estoy a diez centímetros de ti, inquieta pero sin querer moverme. Porque me aceleras pero no quiero salir del punto muerto, no quiero arrancar ni tan siquiera arrastrarme unos míseros milímetros por el suelo.
Simplemente deseo que estemos quietas, impasibles en medio de un mundo que se mueve continuamente. Quiero flotar en la paz que nos envuelve, sólo eso.
Y es que contigo he aprendido a olvidarme de lo que nos rodea, de los malos momentos y problemas. He aprendido a dejarme llevar como nunca lo había hecho antes y a perder el control de cada momento.
Lo cierto es que cada día que compartimos el mismo aire me enseñas nuevas formas de sacar sonrisas a la vida, aprendo a abrazar cada segundo y a atraparlo y congelarlo en el tiempo para que nunca se pierda.
Y algo más que decir: eres mi mejor maestra y no concibo mi vida sin ti ahora mismo. Verso acabado. Punto.
Bon voyage!
Bonita entrada! Las palabras vuelan, se deslizan entre los dedos, entre los labios entre tus silencios... =P
ResponderEliminarVerso acabadoooo punto! jajajaja Tortuga! ;)
Bonita reflexión, bastante profunda todos deberíamos de congelar cada momento bonito de la vida y los momentos y sobre todo si se trata de momentos tan bonitos como los que describes
ResponderEliminarBueno tuve un pequeño error de redacción pero creo que se entiende el comentario :P
ResponderEliminarCierto Deivid! esos momentos son escasos y hay que guardarlos y congelarlos como si fueran los ultimos!
ResponderEliminarun saludo!
PD jaja si, se entiende a pesar del error tranquilo